Este dos de agosto de 2025, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) pitó el inicio de la carrera presidencial con la presentación de las alianzas partidarias. Lo primero que salta a la vista es la enorme atomización política. De los 43 partidos inscritos, 38 tendrán candidato propio. Para el elector la cartilla electoral será más voluminoso que un libro de Dostoievski.
Veamos a continuación como queda el escenario de alianzas y candidaturas. En el campo de los defensores del orden colonial neoliberal, los grandes partidos tienen sus candidatos y serán varios los que compitan por atraer el caudal de votos de esta opción política. Los partidos Fuerza Popular con Keiko Fujimori y Renovación Popular con el alcalde de Lima Rafael López Aliaga, son los que hasta ahora puntean las encuestas. La única alianza inscrita en este sector es la conformada por el decadente Partido Popular Cristiano (PPC) con el partido Unidad del ex general y actual congresista Roberto Chiabra.
El centro liberal cuenta con varios partidos inscritos, aunque pocos con posibilidades reales de lograr el poder. Algunos de ellos lograron conformar las dos alianzas de este espectro. La primera es la conformada por Ahora Nación del ex rector de la UNI Alfonso López Chau cony el partido Salvemos al Perú y la segunda es la conformada por Primero la Gente con Marisol Pérez Tello aliada de Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 2021 como candidata y el maoísta (sic) Partido de los Trabajadores y Emprendedores anteriormente cercano al partido Patria Roja. A ellos se agregan otros varios partidos que pugnan por presentarse como opciones moderadas en un contexto de grave crisis y polarización.
En el sector de la izquierda tradicional, destaca la participación de Perú Libre, partido aliado del fujimorismo que propondrá su propio candidato, probablemente uno de los hermanos Cerrón. También se ubica en este campo la alianza formada entre el partido Nuevo Perú (izquierda moderna, con agenda progresista) y el recién formado partido Voces del Pueblo. Estos antiguos adversarios políticos pusieron de lado lo antagónico de sus propuestas para ofrecer el recital tradicional de la izquierda peruana desde los años 80. El candidato presidencial será escogido entre el docente universitario Vicente Alanoca del Nuevo Perú y el congresista Guillermo Bermejo de Voces del Pueblo, integrante de una institución odiaba por 98% de los peruanos. Este sector de izquierda puede cubrir un espacio crítico reducido, pero no se superpone a los electores del campo popular.
El campo nacional popular, construido durante la presidencia de Pedro Castillo, y sobre todo en la resistencia al golpe durante el estallido no llega en buenas condiciones, pues ha sido perseguido e inhabilitado. El Jurado Nacional de Elecciones, lejos de ser un poder imparcial, ha impedido la inscripción de un partido que reivindicara el legado del gobierno del pueblo electo en 2021. Este sector golpeado por el régimen Boluarte, espera su revancha por las esperanzas cortadas por el sistema mafioso. También intentará aprovechar el caudal de simpatía que todavía goza el presidente Pedro Castillo. Este campo no logró constituir alianzas y lo más probable es que partidos castillistas que no lograron inscripción como Adelante Pueblo Unido (APU) y Todos con el Pueblo más otros colectivos, vayan en un acuerdo con Juntos por el Perú.
La carrera presidencial inició y todo indica que se impondrá una gran dispersión en el electorado. Cualquier partido que sume el 10% de los votos podría pasar a segunda vuelta y pretender dirigir a todos los peruanos, aunque sea rechazado por la gran mayoría. La crisis política continuará y podría profundizarse.
La Línea