Claves para entender la elección en Bolivia

electora El Alto

Desde La Paz, el periodista Romain Migus, analiza los resultados electorales en Bolivia, donde se trasladó para cubrir el proceso electoral las últimas semanas.

Hola Romain, cuéntanos tus impresiones sobre todo del resultado de ayer, qué pasó con los dos bloques más claramente enfrentados, la derecha tradicional con Samuel Doria y Tuto Quiroga, por un lado, y el campo popular con Evo Morales, Andrónico y lo que quedaba del MAS por otro lado

RM: Esta elección en Bolivia tuvo lugar en un contexto particular. Bolivia está en una crisis económica, con escasez de dólares, escasez de gasolina y también un proceso de inflación. Esto lleva a que la gente está inmersa en una situación económica compleja, que afecta principalmente a las clases populares, que eran el centro del respaldo político del movimiento de transformación de Bolivia, que se llevó a cabo desde el año 2005 con Evo Morales, y después Luis Arce. No olvidemos que hubo una ruptura dentro del MAS, una separación entre Evo Morales, por un lado, que fue impedido de participar en estas elecciones de forma ilegal y que llamaba a votar nulo. Mientras que Luis Arce eligió como candidato a Eduardo del Castillo, quien desplegó todas las herramientas del Estado para hacer campaña. También estuvo Andrónico Rodríguez, el presidente del Senado, que propuso a los bolivianos una visión reformada, más urbana, más joven, pero en vez de radicalizar, la apuesta se orientó al centro de la política, obviando que este centro liberal estaba muy ocupado.

En ese escenario, desde hace meses las encuestas colocaban primero a Samuel Doria Medina, un empresario boliviano muy conocido, que fue ministro en los 90, que fue cinco veces candidato a la presidencia. Y Tuto Quiroga, que también fue ministro, incluso fue viceministro de Doria Medina, y además fue presidente cuando el ex dictador Hugo Banzer tuvo que retirarse del cargo por razones de salud. Tuto Quiroga es uno de los arquitectos del neoliberalismo boliviano, precisamente este modelo que fue desplazado por el gran proceso de transformación económico y también étnico-cultural que lideró el MAS. Es muy importante recordar que la creación del estado plurinacional tuvo como sujeto político al campesino indígena al que Tuto Quiroga y sus aliados desprecian, ellos representan una posición neoliberal y también colonial de retorno a ese estado de cosas que existía antes del estado plurinacional.

Todo indicaba que pasarían estos dos candidatos de derecha digamos tradicional pasarían a segunda vuelta…qué pasó, ¿cómo explicar esta sorpresa que fue el triunfo de Rodrigo Paz?

RM: Efectivamente, esos dos candidatos – Doria y Quiroga- eran los favorecidos por los medios de comunicación y por las encuestadoras…pero cuando yo llegué hace una semana, tuve lo que llamo ahora un “efecto Pedro Castillo”. ¿Qué tiene que ver Pedro Castillo ahí? Pues me recuerda mucho cuando vine a cubrir la primera vuelta el 2021 en Perú. Había un candidato que casi no figuraba en las encuestas, pero en la calle todos me hablaban de él. Pues me pasó exactamente lo mismo con el candidato Rodrigo Paz y más incluso con su candidato a vicepresidente, el capitán de policía Edman Lara. Es decir, un candidato que en junio estaba a 2%, después subió a 4, después a 5, hasta que la última encuesta del jueves antes de la elección, ya estaba a 10%. Entonces, por experiencia, yo dije eso es una tendencia y el señor Rodrigo Paz va a estar en segunda vuelta. Y efectivamente, no solamente que fue a segunda vuelta, sino que llegó primero con 32%.

Entonces, ¿Rodrigo Paz fue una sorpresa? Sí, porque los sondeos no lo ponían. Pero para quien investiga con un poco de experiencia electoral, no lo fue. Primero tengamos en cuenta que el escenario venía bastante enrarecido con una crisis política generalizada expresada también en un alto abstencionismo pues ha sido una participación de las más bajas. Creo que mucho del triunfo de Paz se explica por esta fragmentación tan grave que vivió el MAS. El expresidente Evo Morales fue impedido ilegalmente de participar por el gobierno de Luis Arce, que usó las instituciones del Estado para sacarlo de carrera. Y eso creó un terremoto porque muchas personas hasta el último momento estuvieron viendo hacia dónde orientar su voto. Sólo las dos últimas semanas Evo Morales decidió hacer campaña por el voto nulo, diciendo no vamos a legitimar unas elecciones que ya están amañadas, y sobre todo hubo varios enfrentamientos con el sector de Andrónico Rodríguez.

Algunos dicen el problema es que la izquierda no hizo alianza o plantean que todo fue un problema de egos. La realidad es más complicada. Las propuestas de Andrónico Rodríguez se desplazaron al centro, en vez de radicalizarse y desde ahí generar las condiciones de un reencuentro con Evo se fueron distanciando. Yo afirmo que incluso sin el llamado de Evo Morales a votar nulo, mucho de este 20% que decidió votar nulo no hubiese votado por Andrónico Rodríguez. Eran dos propuestas completamente diferentes, incluso con electores diferentes, con sectores de la sociedad boliviana diferentes. Es equivocado hacer sumas matemáticas diciendo el voto nulo más el voto de Andrónico, más el de Eduardo del Castillo nos dan 28% hubiésemos sido a la segunda vuelta. No, eso no funciona así. En suma, lo que digo es que había en situación de crisis en Bolivia y un clamor popular de cambio y de renovación incluso del espíritu político.

Entonces el punto es quién y cómo logró capitalizar esta demanda de cambio, ¿fue sólo Rodrigo Paz o también los candidatos del bloque de derecha lo intentaron?

Si, pero también quiso serlo Tuto Quiroga. Es interesante porque Quiroga hizo alianza con los sectores más radicales, más coloniales y finalmente presentó al país una propuesta típica neoliberal y colonial, casi el regreso a los 90 y en situación de crisis consiguió subir en un 5 o 6% el techo que siempre hace en las elecciones porque hay un sector joven de la población que sólo ha conocido los gobiernos del MAS y se dejaron atraer por el discurso de cambio. Uno dice como así un cambio hacia lo viejo de los 90, pero estos votantes no conocieron a Tuto en los ’90 y el 50% de electores en Bolivia son jóvenes. Y junto al tema de la renovación, Quiroga enfatizaba en la experiencia de gobierno, alguien con experiencia que pueda de verdad aportar una solución a la crisis.  De otro lado, gran parte de su campaña fue en contra de Evo, en polarizar en contra de Evo, es decir, en contra de un candidato que ni siquiera se presentaba. La gente estaba un poco harta de esa confrontación y creo eso le impidió subir más, si bien alguna parte del país hay resentimiento y revanchismo la gran parte quiere salir de la crisis y quiere comer. La excesiva polarización contra Evo le jugó en contra a Tuto.

¿Y entonces como queda Rodrigo Paz, quién es este personaje, de dónde sale?

Fíjate que Rodrigo Paz y su candidato a vicepresidente no tenían partido. Su partido estaba en proceso de inscripción, no había sido avalado por las autoridades electorales a tiempo para participar directamente…algo parecido a lo que ocurre en Perú con los partidos que respaldan a Pedro Castillo. Entonces, la organización política de Rodrigo Paz, que se llama Primero la Gente, tenía que buscar un partido que los incluyera para llevarlos en la elección y ese partido fue el Partido Demócrata Cristiano (PDC). El Partido Demócrata Cristiano, como bien su nombre indica, es un viejo partido liberal y la inclusión de Rodrigo Paz y del capitán Edman Lara, no gustó a muchos, hubo un grupo que salió del partido y fueron a apoyar a Tuto Quiroga. Los que se quedaron tuvieron que levantar un discurso más alineado en el centro izquierda, vamos a decir, como incluso nos lo confirmó la portavoz del PDC que entrevistamos durante esta semana.

Si ves la agenda, Rodrigo Paz estaba levantando temas muy similares a Andrónico Rodríguez. Había mucho parecidas incluso en las propuestas emblemáticas de uno y del otro. Entonces, obviamente eso explica también por qué no prosperó más el voto Andrónico Rodríguez.  Rodrigo Paz tenía un discurso muy popular o populista si quieres usar el término. Pero el más carismático y popular es su vicepresidente, que clausuraba sus mítines de campaña con la canción de Quilapayún, El pueblo unido jamás será vencido, con una estética casi de izquierda. De hecho, ayer en su discurso celebrando los resultados Lara terminó diciendo ¡Viva Bolivia! ¡Hasta la victoria siempre! Es un poco sorprendente. Tenía el aparato político del PCD, pero también mucha gente que se sumaron a su propio proyecto político porque querían un cambio, y estas personas, para ellos, representaban el cambio. Y ojo Rodrigo Paz no es un desconocido, es el hijo del ex presidente Jaime Paz Zamora y además es senador.

Claro, por ese lado, Rodrigo Paz no es un outsider, no es alguien que surge de la nada, viene del mundo político…

Si lo comparas con Doria Medina y Tuto Quiroga, que acaparan la escena política tradicional boliviana digamos que si es alguien más nuevo…pero también es senador de una región, hijo de un presidente y eso le aportó la experiencia que tantos bolivianos querían. Y para la lucha contra la corrupción radical está su candidato a vicepresidencia, un capitán de policía que fue expulsado de las filas de la institución por denunciar casos de corrupción.  Todo eso estaba perfecto para el momento político en Bolivia: una persona relativamente nueva, que no forma parte del aparato político tradicional y que no solamente lleva un discurso contra la corrupción, sino que encarna esa lucha. Y además con un discurso muy popular que cae muy bien en las clases populares. Y finalmente, a eso hay que añadir dos cosas claves: uno, recibieron el apoyo de las iglesias evangelistas, que siempre es un plus electoral en los países de América Latina y dos, no levantaron un discurso frontal contra Evo, el MAS, etc, si bien eran críticos no enfatizaban en ello porque este eje de confrontación ya estaba muy cargado, muy desgastado, ya no ilusionaba.

Entonces, ¿cómo ves la segunda vuelta, es más factible el triunfo de Rodrigo Paz?

Si y será clave el carisma del Capitán Lara que ha sido decisivo. Yo entrevisté a decenas de personas consultando por quién iban a votar y por qué. Y me decían, voy a votar por mí, Capitán Lara, por su lucha contra la corrupción. Entonces yo decía, pero el Capitán no es candidato, ¿saben por lo menos cómo se llama el candidato? Algunos ni sabían que el candidato era Rodrigo Paz.

Si es factible que gane Paz, pero, en caso de que gane, será una situación muy compleja para él. En primer lugar, porque llega con un partido prestado, un partido que está mucho más a la derecha que él y sus propuestas. Ojo tampoco que es un izquierdista, es más liberal sobre todo en lo económico y conservador en lo societal, si no, no hubiese recibido el apoyo de las iglesias evangelistas. Pero el Partido Demócrata Cristiano y muchos de los senadores o diputados de este partido, están mucho más a la derecha. Entonces si gana va a tener que lidiar con la gente que ha llevado al poder legislativo que posiblemente no va a tener la misma línea que él. Y también va a tener que lidiar con un vicepresidente como Edman Lara que es más popular que él. No la va a tener fácil. Por ejemplo, el domingo la noche en el discurso por la celebración del triunfo, los organizadores pusieron un himno del Partido Democrata Cristiano y la gente lo pifió tanto que tuvieron que sacarlo. Ahí se ve una dicotomía dentro de la fórmula política que llevó Rodrigo Paz a la segunda vuelta. Otro punto interesante fue que mientras algunas personas en el mitin gritaban «Evo a la carcel, Evo a la cárcel», Rodrigo Paz los llamó a la unidad y a la reconciliación nacional, sin decir una sola palabra sobre Evo. ¿Por qué? porque literalmente se ha jalado todos los votos o una gran parte de los votos en los bastiones históricos del proceso de transformación de Bolivia. Veamos, en Oruro Rodrigo Paz gana con 46%, en Potosí gana con 45%, en la región de La Paz gana con 47%, y en la ciudad del Alto gana con 53%. Entonces no se puede pedir una confrontación radical así, primero porque ese ya es el discurso de Tuto Quiroga, y segundo, porque la gente le dio un voto para cambiar el país, no para alentar la división y generar más pelea.

Claro, para la segunda vuelta Rodrigo Paz va a necesitar este voto popular, y supongo que va a tener que moverse muy finamente entre aliarse incondicionalmente con Doria en la derecha, y hacer una alianza o un acercamiento con el MAS, o lo que fue el MAS…un movimiento que le podría llevar a perder el otro electorado que también lo favoreció

Por ejemplo, ayer entrevisté a una senadora recién electa por la lista de Rodrigo Paz, y es una joven indígena de pollera, y como escuchaba gente que está dentro de esta alianza reclamando fin al Estado plurinacional, le pregunté qué opinaba de eso, y ella me dijo no, no lo vamos a tocar. Entonces hay una división incluso dentro de este movimiento, una división muy interesante. Efectivamente, como lo dijiste, Doria Medina con su 20% llamó a votar por Rodrigo Paz y seguro hay otros sectores que van a sumarse a este voto, lo cual le da una gran ventaja para la segunda vuelta. Es que incluso la gente que pude entrevistar dentro del campo de Evo, reconoce que, un poquito a Rodrigo Paz pero sobre todo al capitán Lara, admiten que tiene una visión, o por lo menos levanta un discurso popular. Entonces no lo ven tanto como un enemigo por ahora, no es un adversario, sino que puede ser uno más del bloque popular que por ahora se ha ido por otros caminos, pero que intenta resolver los problemas reales de la gente.

Es interesante analizar este triunfo de Rodrigo Paz como más allá de los clivajes que había puesto en tensión el proceso de cambio (izquierda/derecha, colonial/indígena, etc.) porque efectivamente abre otro momento constituyente que reemplaza el momento del 2005-2006.  Y eso es interesante, porque creo que el proceso de cambio en Bolivia empezó así, con un bloque popular o plebeyo para usar el término que acuñó el mismo García Minera y luego como que se le olvidó y solo pasó a mirar izquierda/ derecha, o más en términos ideológicos. Ese sujeto plebeyo que es el que lleva adelante el proceso de cambio, pues se fue reconfigurando y también encuentra otros referentes populares…como ese capitán que tú mencionas, que es parte de ese mundo complejo que es el mundo popular boliviano que finalmente ha surgido estos últimos 20 años. Y justamente por ahí va la última pregunta, ¿Qué va a pasar con el MAS?. Está un poco en la sombra de lo que pasó con el correísmo en Ecuador, que lleva tanto tiempo sin volver al poder. Es cierto que en Bolivia hay un arraigo mucho más comunitario, mucho más sindical, organizativo, en las organizaciones, pero igual con riesgos. ¿Cómo ves que se va a poder rearmar ese sector popular que fue el soporte del proceso de cambio, como queda la figura de Evo? ¿Cómo ver la posibilidad de un sujeto transformador que se mantenga y defienda lo avanzado?

Tengo entendido que el MAS como organización política formal va a desaparecer, es decir las siglas del MAS. Por ese lado se tendrá que reinventar un instrumento político, podría ser Evo Pueblo como instrumento político. De hecho, conversaba con Wilma Aalanoca, quien iba a ser la candidata a vicepresidenta de Evo si es que postulaba, y ella resaltaba que el 20% de voto nulo, se puede atribuir casi en su totalidad a Evo y totalizan un millón cuatrocientos mil votos. Normalmente, en Bolivia, había trescientos mil votos nulos en cada elección, lo cual revela que efectivamente esta vez la gran parte de voto nulo es de Evo y fue más importante que el voto de Andrónico y el voto de Eduardo del Castillo juntos. Entonces, Wilma Alanoca resaltaba que el liderazgo no es una cuestión de edad. Evo tiene sesenta y seis años. Lula tiene ochenta, Trump tiene ochenta. O sea, sesenta y seis años en el mundo político es bastante joven. Pero bueno, yo creo que más allá de las divisiones, incluso de los insultos, que han sido muy fuertes entre la gente de Andrónico y la gente de Evo, hubo una ruptura de confianza y será difícil conciliar. Y excluyo a la gente de Eduardo del Castillo y de Lucho Arce, porque esta posición más cercana a la derecha, fuera del gobierno no tiene vida propia. La gente de Andrónico sí cuenta, pero ahora representan una visión diferente a la visión original del proceso de cambio que tenía como sujeto transformador el campesino indígena. Han sido veinte años de revolución boliviana y en estos veinte años cambiaron muchas cosas, para empezar hubo una inclusión económica, gente que estaba en la informalidad que se formalizaron y que finalmente se asumieron como la pequeña burguesía, cuando antes eran marginalizados y segregados pero se consideraban como pueblo. La juventud, que solamente, como lo decía, han conocido gobiernos del MAS y han podido, por primera generación entrar a la universidad, tienen otras aspiraciones y, efectivamente, hay un horizonte que puede ser diferente al horizonte que proponía Evo más vinculado a la matriz indígena originaria, más radical.

Entonces, aquí hay también diferencias políticas. ¿Son diferencias irresolubles entre ellos? No creo. .¿Va a ser difícil? Sí, también, porque hubo muchos insultos, hubo mucha desconfianza, pérdida de confianza, entonces va a haber una reconfiguración modelación. Hubo mucha desconfianza, pérdida de confianza. Entonces va a haber una reconfiguración y va a tener que ver con este voto que era parte del campo popular y que se orientó a Rodrigo Paz.  Pero incluso si Paz logra hacer unas políticas que favorecen a esta clase popular que votaron por él, generaría una fractura del Bloque Popular. No tanto entre Evo y Andrónico, sino en los otros que se fueron, a ver otras opciones de cambio o de cambio de paradigma. Rodrigo Paz ayer en su discurso decía que Bolivia no quiso un cambio de gobierno, sino un cambio de sistema político. Entonces ahí está el verdadero desafío para reorientar un campo popular que se ha transformado con 20 años de revolución hacia una propuesta emancipadora o dejar que gran parte de este bloque asume como visión las matrices neoliberales de individualismo, atomización, etc., como lo podemos ver en Perú, que existe también eso. Es un gran desafío el que tiene Bolivia por delante.