Perú: ¿próximo blanco de Trump en America Latina? – La Línea

Ejercito EEUU Perú

Un recien articulo de la influyente revista Foreign Policy[1] resalta el nombramiento en altos cargos de la administración Trump a funcionarios expertos en America latina (tal como Marco Rubio, Mauricio Claver Carone, Christopher Landau, Mike Waltz) como una muestra del interes de Estados Unidos de enfocarse en el hemisferio occidental. Luego de varias decadas privilegiando otras zonas del mundo, Estados Unidos vuelve a lo que considera imperialistamente como su “patio trasero”. Pero, como en muchas historias de abandono, ahora constatan que durante su “ausencia”, una poderosa nación asiatica desarrolló una relación profunda y duradera con los paises de America latina y el Caribe.

El secretario de Estado, Marco Rubio, ha expuesto esta nueva preocupación de Washington. “Los diplomáticos de Estados Unidos han descuidado al Hemisferio Occidental durante demasiado tiempo. En el ámbito de la diplomacia, esto significa que prestaremos más atención a nuestro propio vecindario”[2].

Todo indica que, durante el nuevo mandato de Donald Trump, America Latina está destinada a convertirse en el campo de batalla privilegiado de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. El secretario Rubio pone las cartas en la mesa: “Algunos países cooperan con nosotros con entusiasmo, otros no tanto. Los primeros serán recompensados. En cuanto a los segundos, el presidente Trump ya ha demostrado que está más que dispuesto a utilizar la considerable influencia de Estados Unidos para proteger nuestros intereses”[3].

En su gira centro americana, Rubio logró alinear a los países satelites de Washington. Panamá, Guatemala, Costa Rica, El Salvador se mostraron conformes con el nuevo posicionamiento geopolítico impuesto por Washington. En el caso de Panamá, después de conversaciones con el secretario de Estado, el país decidió abandonar su soberanía sobre el canal y salir de la iniciativa economica de la Franja y la Ruta, aceptando así las condiciones de la metrópoli. El presidente panameño gruño pero se alineó.

En una segunda fase, es más que probable que Estados Unidos decida presionar a países que domina política y militarmente, pero cuya economia depende de las relaciones economicas con China. Paises como Ecuador, Chile y Perú están en una encrucijada.

En las últimas décadas, las autoridades peruanas – cuadros políticos y técnicos- se pensaron como un país liberal que podía tener relaciones político económicas por “cuerdas separadas”.  Es decir, relaciones políticas que privilegian los intereses de Estados Unidos y al mismo tiempo desarrollar un dinamico intercambio económico con China. Las consecuencias de esta ausencia de brujula geopolitica se miden en los estados de dependencia de Perú con las dos grandes potencias. 

Al nivel politico, Perú sigue siendo un satélite de Estados Unidos. La embajada tiene una clara agenda de injerencia en todos los poderes públicos. Durante años, Washington financiaba el grupo politico en el poder y a su contrincante en la oposición a traves de sus diversas agencias (USAID, NED, Fundación Ford, etc). Con esta política poco importaba quien ganaba las elecciones, la subordinación del pais estaba asegurada.

Desde mayo 2023 hasta la fecha, a pedido del ejecutivo, el Congeso autorizo el despliegue militar permenente de  un contigente del ejercito estadounidense. En la práctica, Perú es un pais bajo ocupacion militar. Además, el grupo politico que usurpa el gobierno apronfundiza la dependencia militar hacia el pentagono, remmplazando desde hace dos años el arsenal de origen soviético y ruso por material proveniente de EE.UU, de Israel y de la OTAN.

Además de la soberania territorial y maritima, Washington está adueñandose de la soberania espacial, instalando un puerto espacial en el norte del territorio peruano.

No obstante, la confianza de Estados Unidos en la subordinación peruana, y el desinterés geopolítico en la región, permitieron que, al mismo tiempo, la Republica Popular China se convierta en el primer socio comercial del pais, con proyectos de alta importancia estrategica en los sectores mineros, de energia y de infraestructura. El Perú es el tercer exportador latinoamericano a China dedicando 36% de sus exportaciones hacia el gigante asiatico. Las inversiones chinas superan 30.000 millones de dolares. En noviembre, se inauguró el puerto de Chancay en el norte de la capital Lima, que está llamado a convertirse como el primer hub portuario de America del Sur hacia Asia.

Es la paradoja peruana. Un satelite de Estados Unidos que depende de su rival economicamente.  Hasta la fecha, ha conseguido mantener este frágil equilibrio. Sin embargo, frente a una nueva administración estadounidense dispuesta a profundizar la guerra comercial, este falsa neutralidad podría romperse y recomponer el cuadro político. Hay una minimización de los actores políticos y económicos de la política de Trump. Como Perú logró sortear el primer mandato de Donald Trump al mismo tiempo que se profundizo la relación económica con China, los actores políticos y económicos valoran adoptar la misma actidud. Sin embargo, esta estabilidad depende de las voluntades de la Casa Blanca. Si esta quiere hacer de America latina un campo de guerra comercial contra China, las autoridades de Peru no tienen la soberanía y la autonomía suficiente (como lo pueden tener países soberanos como Brasil, Venezuela, Cuba o Bolivia) para imponer este modelo de liberalismo abierto.

En terminos económicos, muy difícilmente Estados Unidos ampliara inversiones en Peru. Los acuerdos firmados a corto plazo no cambiarán significativamente la situación. Pero pueden trabar e impedir el flujo del desarrollo de las inversiones chinas. El enviado especial del Departamento de Estado para America latina, Mauricio Claver Carone ya había amenazado con colocar un arancel de 60% a todos los productos que provengan del puerto de Chancay.  

La falta de brujula geopolitica por una lado, y la ausencia de politicas dignas y soberanas por otro ponen a Perú contra las cuerdas. Es muy probable que EE.UU lleve a su satalite andino al suicidio obligandole a desaccelerar las relaciones armoniosas que tiene Perú con China. ¿Quien se va a oponer a “la considerable influencia de Estados Unidos” de la cual habla Marco Rubio? En la practica eso se traduce en amenazas de arranceles y sanciones del departamento del tesoro.

A pesar que Peru pidió formar parte de los BRICS sigue siendo un caballo de Troya de los intereses estadounidenses. No existe todavía una fuerza politica nacionalista ni tampoco una clase empresarial soberana lo suficiente desarolladas para resistir a los cow boys de la Casa blanca.

Por ahora, pareciera que la salida del laberinto geopolítico peruano solo lleva a Washington.

La Línea


[1] Ryan C. Berg, “This Trump Administration Is Shaping Up to Be Latin America-First”, Foreign Policy, 8 de enero de 2025, https://foreignpolicy.com/2025/01/08/trump-latin-america-administration/

[2] Marco Rubio, “Una política exterior que pone a Estados Unidos en primer lugar”, US Department of State, 30 de enero de 2025, https://www.state.gov/translations/spanish/marco-rubio-una-politica-exterior-que-pone-a-estados-unidos-en-primer-lugar/

[3] Ibid.